Una etiqueta llegada desde Canadá apareció en Arenas Blancas durante una limpieza. Retiramos 76 kg de residuos. Nuestra huella no es de plástico.
El mar tiene memoria. Y a veces la devuelve en forma de objetos que no deberían estar aquí.
El 21 de febrero, en Arenas Blancas (La Frontera), nos reunimos para una limpieza de playa que empezó como tantas otras: guantes, bolsas, conversación y ganas de dejar la costa un poco mejor de como la encontramos. Éramos 25 personas, de distintas edades y procedencias, con una idea común: cuidar El Hierro.
Durante tres horas, fuimos recogiendo lo que el océano había ido depositando en la arena. Al final, el balance fue claro:
- 26 kg de plástico
- 50 kg de madera
En total, 76 kg de residuos que ya no volverán al mar.
Pero entre todo aquello apareció algo pequeño que nos hizo parar un momento: una etiqueta de pesca de langosta procedente de Terranova y Labrador (Canadá). Un trozo de plástico que, empujado por corrientes y tiempo, había cruzado el Atlántico para acabar en una playa de nuestra isla.
Ese hallazgo nos dejó dos ideas muy simples:
1) La contaminación no entiende de fronteras.
Lo que se pierde lejos puede terminar aquí. El océano conecta todo, también los problemas.
2) La respuesta Sí empieza cerca.
En esta playa. En este gesto. En un grupo de personas que decide actuar.
Por eso decimos que nuestra huella no es de plástico.
Es de compromiso. De manos unidas. De aprender —también los más pequeños— que cuidar el entorno no es un discurso: es una práctica.
En TransHierro conectamos la isla cada día con nuestras rutas, pero también creemos en conectar a las personas con su territorio. Participar en estas acciones es una extensión natural de lo que somos: movilidad responsable y respeto por el lugar que nos acoge.
Gracias al Ayuntamiento de La Frontera y a Esmiras por impulsar la iniciativa, a todas las personas voluntarias por sumar, y a quienes hicieron posible la organización de la jornada. La idea es seguir repitiendo estas limpiezas de forma periódica, porque lo importante no es una foto: es la continuidad.
Cuidar El Hierro es nuestra mejor ruta.





